5 de agosto de 2011

1 Cedric

Nuestra llegada fue silenciosa, ningún residente nos notó. Violet, mi madre, dijo que era mejor así, que debíamos mantener un bajo perfil.
Estaba cansado de hacer esto, cada pocos meses teníamos que cambiar de vida porque la gente comenzaba a notarnos demasiado.


Esta vez nos tocaba un lugar llamado Riverbend, un pueblo increíblemente difícil de encontrar. Ubicado entre Minnesota y Dakota del norte. Había sido borrado del mapa por alguna razón que Violet no me quiso contar.


A ella le pareció perfecto que nos quedáramos allí, incluso dijo que tal vez podríamos permanecer más tiempo del que normalmente permanecíamos en cualquier sitio.


Rentó una casa exageradamente grande a la orilla del río que atravesaba todo el lado oeste de Riverbend. Violet vivió en este pueblo cuando era joven y dice que ahí conoció a mi padre.


El sitio no estaba nada mal, pasamos junto a un gran centro comercial que tenía cine. Lo cual habría sido genial si Violet nos permitiera socializar.


Miré a Ash, mi hermano gemelo. Parecía igual de exhausto que yo.


-Vamos chicos -dijo Violet- No será tan malo.
-Siempre dices eso- gruñó Ash.
-¿Qué podría cambiar esta vez?-lo apoyé.
-Esta vez les daré un poco mas de libertad-contestó Violet, pero enseguida añadió: -Aunque deberán prometerme que tendrán mucho cuidado.
-Lo prometemos-dijimos mi hermano y yo al mismo tiempo, en nuestro caso libertad no era cualquier cosa.


Violet dobló en una esquina, entró en un camino rodeado de sauces y llegó a una casa; nuestra casa. 
Lo único que tenía alrededor era bosque y se escuchaba un río cerca de allí. 
Estaba oculta.
Esto era verdaderamente genial, un casa oculta dentro de un pueblo oculto. Tal vez enserio pudiéramos quedarnos por un tiempo.


Violet sacó una llave dorada y a introdujo en la cerradura. Al parecer alguien con buen estilo había amueblado el lugar. 
Ella dijo que la casa tenía muchas habitaciones, así que podríamos escoger la que quisiéramos.


Escogí una que tenía un pasillo escondido hacia la que escogió Ash. Estaba en el tercer piso y tenía un ventanal enorme que mostraba una vista impresionante.


Ash pareció aburrirse y salió del cuarto dejándome solo. Él siempre se aburría con cosas que a mí me maravillaban, mientras yo podría estar observando la naturaleza desde una ventana por horas; él prefería dejarme solo y salir a disfrutarla en lugar de observarla.
Entonces recordé lo que había dicho Violet.


Libertad... no volvería a estar solo jamás. 

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